La 1:02 de la madrugada, por mi mente rondas tú. Tanto anhelo tu tacto en mi piel. Tus besos de miel. Han pasado ya quince minutos y sigo entre el pensamiento y el deseo, fantaseando contigo. Aquí. En mi cama. Intacta. Vacía. Fría. Y yo, ardiendo por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario