viernes, 21 de agosto de 2015
jueves, 13 de agosto de 2015
lunes, 10 de agosto de 2015
Hoy por hoy somos como desconocidas, cada una coge un rumbo distinto, pero vamos hacia el mismo punto. El silencio se ha vuelto más mudo, más ensordecedor, menos tranquilo, menos ameno. Aún así, intento buscar tu mirada, sabiendo que la esquivas; vuelvo a ti.
El frío nos vuelve a cultivar flores pálidas en el jardín del alma.
viernes, 7 de agosto de 2015
El tiempo a veces es nuestro peor amigo, a veces arruina la calma y el placer que sientes al realizar lo tuyo, y qué tal si lo desmedimos, si no hacemos parte activa de éste, si sólo vivimos y amamos el instante, el segundo que ya murió... Pero ahora, ahora, ésta sociedad guiada por el consumismo y la arraigada idea de parecer "estar dentro de", sólo hace que el tiempo se vuelva nuestra acechanza pícara, el imprudente pero fantasioso, digno de repeler. ¿Cómo es posible que tú, sí, tú mujer, a la edad de tan sólo 14 años, hablas y deseas lo que es correspondido para una de 22?; ¿Cómo se puede aceptar perder el alma jovial?, ni riesgos. Exijo, aquí y ahora, recuperar mi sociedad, porque a la vez de ser mía, es tuya, y nuestra. ¿Para qué acosar lo que suavemente bien está?, ¿qué ganancias tienes tú, niño/a en crecer?, ¿derechos? o quizá más deberes que derechos.... Yo de ti, no me acosaría a vivir el segundo que en bandeja de plata se me ofrece.
jueves, 6 de agosto de 2015
Yo me encuentro en un va y ven de sentimientos.
Ya cansada de tanto compás poco sonado, de notas al aire,
derrochadas sin melodía. Yo hago un paralelo entre
lo que soy y lo que te doy, yo soy la nota, vos sós la melodía,
pero has olvidado darle play a esto que momento a momento
va más rápido en la centrífuga del desecho maltrecho.
Pero soy tan valiente, que te sigo escribiendo, redactándole
al papel cada noche, cuánto me deslumbra la idea de que fuiste
mía, y aún no sé si todavía lo seas. Siendo tu querer tan violento.
Hoy voy de nuevo, lanzando caricias al aire.
Deseando de pronto tus besos.
Pero es injusto, es injusto ser yo quien te rapta,
sólo en mi mente, porque ni siquiera
físicamente te tengo ya.
No te niego, aún siento extrañarte, pero ahora,
son más carentes mis anhelos;
me has descuidado, paulatinamente.
Vas dejando huella que susurra al viento,
la poca insistencia, la agotable constancia.
Pero yo, yo sigo aguardando por ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



