viernes, 7 de agosto de 2015

El tiempo a veces es nuestro peor amigo, a veces arruina la calma y el placer que sientes al realizar lo tuyo, y qué tal si lo desmedimos, si no hacemos parte activa de éste, si sólo vivimos y amamos el instante, el segundo que ya murió... Pero ahora, ahora, ésta sociedad guiada por el consumismo y la arraigada idea de parecer "estar dentro de", sólo hace que el tiempo se vuelva nuestra acechanza pícara, el imprudente pero fantasioso, digno de repeler. ¿Cómo es posible que tú, sí, tú mujer, a la edad de tan sólo 14 años, hablas y deseas lo que es correspondido para una de 22?; ¿Cómo se puede aceptar perder el alma jovial?, ni riesgos. Exijo, aquí y ahora, recuperar mi sociedad, porque a la vez de ser mía, es tuya, y nuestra. ¿Para qué acosar lo que suavemente bien está?, ¿qué ganancias tienes tú, niño/a en crecer?, ¿derechos? o quizá más deberes que derechos.... Yo de ti, no me acosaría a vivir el segundo que en bandeja de plata se me ofrece.

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